En el Día de la Tierra, propuestas disruptivas

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Por Jorge David Chapas | Abril 22, 2015


Hoy 22 de abril, se celebra una vez más el Día de la Tierra. Muchos medios, colegios, empresas y organizaciones ambientalistas nuevamente movilizan sendos mensajes y campañas en pro del medio ambiente. Lamentablemente, lo hacen sobre supuestos y premisas cuestionables y lo que es aún peor, lanzan soluciones que no sólo deterioran aún más los recursos naturales sino que generan efectos colaterales que no solemos asociar con ellas (discrecionalidad, corrupción y escases de empleos).

La idea de celebrar el Día de la Tierra no pudo tener orígen de modo diferente: fue el senador estadunidense y activista ambiental Gaylord Nelson quien instauró la celebración en 1970, a partir de unas conferencias que organizaron algunas universidades y el Servicio de Salud Pública de los Estados Unidos. La celebración fue tan “exitosa” que detonó la creación de la Agencia de Protección Ambiental (EPA por sus siglas en inglés), la cual emperzaría sus operaciones apenas siete meses después de aquella celebración.

En ese contexto, pienso que más que celebrar deberíamos de reprochar aquella “flamante” idea. La calidad ambiental de la que hoy gozan muchas ciudades en Estados Unidos no es producto de la existencia de la EPA, sino a pesar de ella. Las causas verdaderas se hayan en los claros derechos de propiedad, el clima de inversión, emprendimiento e innovación y la certeza de castigo que aún susbiste en aquel país.

La EPA se constituyó en el modelo a seguir por muchos países en el mundo y derivó más temprano que tarde en la Cumbre de la Tierra en 1972 en Estocolmo, lo cual a su vez implicó todo el andamiaje de acuerdos internacionales y leyes que hoy obstaculizan el comercio mundial y pasan factura a los más pobres, principalmente. Es por ello que felicito la iniciativa de Jay Lehr, científico estadunidense y director de ciencia del Heartland Institute, quien en julio de 2014 llegó a promover una iniciativa para reemplazar a la EPA por un Comité Plenario de los 50 Estados y operar éste con sólo el 20% del presupuesto actual de la agencia federal.

Así como la EPA en Estados Unidos, en Guatemala el MARN debiera de desaparecer y convertirse en una Comisión Transitoria (4 años) que opere con un 20% del presupuesto institucional actual y que vele únicamente por liquidar la institución y diseñar los instrumentos legales que permitan definir, defender y transferir los derechos de propiedad sobre los recursos que supuestamente administran o protegen.

Pero aquellas propuestas disruptivas poco importan a los gobernantes en el marco del Día de la Tierra y menos aún en la coyuntura actual que viven países como Guatemala. Barak Obama, no obstante, y en franca contradicción con el Dr. Lehr, lanzó un mensaje al Día de la Tierra, en el cual insistió nuevamente en la “gran amenaza” que representa el cambio climático generado por la actividad humana. Argumento sobre el cual disiento y para ello invito a leer los artículos que hemos publicado en este sitio.

Dijo también que el año 2014 fue el año más caliente y que los fenómenos climáticos tales como las lluvias, sequías e incendios forestales han sido más severos y frecuentes en los últimos años. Valdrá la pena que tú recurras a fuentes de información científica independiente y observes que ambos argumentos no son ciertos.

“El cambio climático no puede seguir siendo negado” dijo Obama. Claro, pocos niegan que los haya. Lo que dudamos los escépticos es la causa de los cambios climáticos, no su existencia, pues sostenemos que siempre los ha habido y que el impacto de la actividad humana es ínfima con respecto, por ejemplo, a la influencia del sol en el sistema climático mundial. No apoyamos las medidas de mitigación que usualmente se implementan mediante legislación, burocracia y subsidios (para energías limpias por ejemplo), pero sí coincidimos en implementar medidas para adaptarnos a los fenómenos climáticos eventuales mediante una de las funciones legítimas de los gobiernos: algunas obras públicas de calidad que minimicen los riesgos de dichos eventos.

Hoy, en el Día de la Tierra, te invitamos entonces a NO dejarte engañar por soluciones estatistas y mercantilistas que sólo conducen a tu autodestrucción. Te invitamos a pensar fuera de la caja…y a considerar como piedra angular de los problemas ambientales los derechos de propiedad. Y si estos se rodean de condiciones como la certeza de castigo y un sistema de justicia independiente y mercados realmente libres, en competencia y sin privilegios, es muy probable que los problemas ambientales se resuelvan pacíficamente y la calidad ambiental mejore en Guatemala y el mundo.




Jorge David Chapas es guatemalteco y empresario. Fundador y CEO de Rana. Amigo del CEES y del PERC.