Ecología o ciencia, y ecologismo o ideología

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Por Luis Enrique Pérez | Junio 28, 2014


La ecología es una ciencia cuyo objeto son los flujos de energía en sistemas naturales compuestos por seres vivos y seres no vivos. En esos sistemas, llamados precisamente “ecológicos”, los seres vivos interactúan entre ellos mismos, mediante relaciones como la depredación y la simbiosis. Empero, en esos sistemas también hay interacciones entre los seres vivos y los seres no vivos como la tierra, el agua y el aire. El sistema ecológico en el que un ser vivo actúa con otros seres vivos, y con seres no vivos, es el ambiente de ese ser.

La ecología es una ciencia que, como tal, no enuncia juicios normativos sobre los sistemas ecológicos. No afirma, por ejemplo, que un determinado flujo energético debe conservarse inalterado para evitar un desequilibrio entre la proporción de animales depredadores y la proporción de animales depredados. Tampoco la física, como ciencia, enuncia juicios normativos sobre los fenómenos naturales que son su objeto. No afirma, por ejemplo, que la gravitación universal debe ser más fuerte o más débil. La ciencia es esencialmente teórica; lo cual significa que su finalidad es el conocimiento verdadero por la verdad misma, y esa verdad puede ser o no ser útil para una finalidad práctica.

El ecologismo no es ciencia. Es ideología, es decir, es un modo de pensar sobre aquello que, a partir de una concepción del mundo en general, y del ser humano en particular, debe ser la sociedad; y sobre las acciones que hay que emprender para lograr ese deber ser. La ideología es esencialmente práctica; lo cual significa que su finalidad no es el conocimiento verdadero por la verdad misma, sino el conocimiento como medio para la acción. Como ideología, el ecologismo puede enunciar juicios normativos sobre los sistemas ecológicos. Puede afirmar, por ejemplo, que debe conservarse un determinado sistema ecológico para evitar que se extinga el armadillo gigante (o Priodontes maximus).

Hay ecologismo sensato, o racional, que es aquel que admite que ecología y progreso económico pueden ser compatibles; y hay ecologismo insensato, o irracional, que explícita o implícitamente cree que ecología y progreso económico son incompatibles. Hay variedades de ecologismo insensato, algunas de ellas tienen,, entre ellas mismas, complejas relaciones de causa y efecto. Hay, por ejemplo, variedad perversa, variedad terrorista, variedad primitivista, variedad mística, variedad ilusionista, variedad misantrópica, variedad paradojística y variedad inmutabilista.

La variedad perversa intencionalmente deforma el conocimiento científico para adaptarlo a su propósito ideológico. La variedad terrorista advierte que el progreso económico destruirá el mundo. La variedad primitivista aboga por un retorno del ser humano al estado de vida en la más pura Naturaleza. La variedad mística convierte a la Naturaleza en suprema divinidad a la cual tiene que servir el ser humano. La variedad ilusionista detesta el capitalismo, del cual supone que es anti-ecologista, y pugna por el socialismo, del cual supone que es pro-ecologista. La variedad misantrópica declara que el peor enemigo de la Naturaleza es el ser humano, y no debe haber seres humanos. La variedad paradojística insiste en que hay un calentamiento global tal, que hasta es causa de enfriamiento global. Y la variedad inmutabilista demanda que la Naturaleza permanezca eternamente inalterada, o que solo ella misma sea causa de su alteración, y nunca el ser humano.

Post scriptum. Algunas facciones ecologistas pretenden imponer sus juicios normativos, y también imponer una organización tal de la sociedad, que corresponda a esos juicios. Esa pretensión impositiva puede constituirse en uno de los principales obstáculos del progreso económico de las naciones, particularmente de las más pobres.




Luis Enrique Pérez ha sido profesor universitario de filosofía y de economía. Ha publicado por lo menos 3,500 artículos periodísticos sobre economía, política, derecho, filosofía, música, teología y ciencia. Es estudioso de la matemática y de las ciencias naturales.