San Waze

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Por Jorge David Chapas | Publicado originalmente en República.gt el 15 de junio de 2016


El tráfico continua siendo un drama cotidiano, por tangible y por sus repercusiones graves para la salud física y mental de los guatemaltecos, principalmente los que vivimos en las ciudades más grandes. Ya en otras columnas he ofrecido una perspectiva diferente al problema y hoy pretendo abonar a aquel enfoque.

He dicho, en esencia, que el tráfico no es sino otro efecto de la centralización de la economía y de la política. Todo ocurre en los centros urbanos y mientras más atribuciones, poderes y presupuesto otorguemos a los gobiernos, nacional y municipales, más aumentará su influencia sobre nuestras vidas y menos harán el trabajo que deben hacer.

La movilidad en una ciudad es un fenómeno complejo. Máxime en aquellos días como el viernes 10 de junio, en el que la lluvia y los fuertes vientos causaron estragos de todo tipo: avenidas inundadas, árboles derribados y rótulos caídos. Muchas personas perdieron horas productivas y de familia en el tránsito de aquel viernes por la tarde.

Y aunque ciertamente es indiscutible la capacidad de Amílcar Montejo y Cía. para facilitar la movilidad en horas pico, es también evidente que este fenómeno lo supera. La autoridad centralizada sencillamente no será capaz y es necesario complementar ese esfuerzo con otros de naturaleza “descentralizada”.

El mercado ya ha generado soluciones interesantes. Por un lado, la carretera privada Vía Alterna del Sur (VAS) que, mediante los precios, asignará de manera más eficiente el espacio escaso para transitar hacia dentro y hacia fuera de la ciudad de Guatemala. Permitirá ahorrar tiempo y por tanto dinero; será más segura y en un futuro hasta se convertirá en una especie de corredor biológico.

Por otro lado, funciona ya una solución que a mí me parece extraordinaria: el Waze. Esta aplicación ya muy utilizada por los guatemaltecos ha facilitado el tránsito considerablemente. A ella subyace la premisa del “conocimiento disperso”. Somos todos los “wazers” los que alimentamos la plataforma, ella cruza información sobre la base de mapas geo-referenciados y nos indica las mejores rutas para transitar por la ciudad. Te ofrece un tiempo estimado de llegada y con ello te vacuna ante el estrés que significa no saber si llegas puntual.

El Waze es una comunidad, una red social que permite ayudarnos sin necesidad de conocernos. ¿Te suena algo parecido a lo que planteamos los liberales como “mercados libres”? Sí. Es justo ese fenómeno. Todos, buscando nuestro propio interés, favorecemos a los demás cuando mantenemos activado el sistema, y aún más cuando enviamos algún alerta de tráfico, estación de policía, accidente y hasta precios de combustible. ¡Facilita incluso el agradecimiento anónimo!

Bien dice el periodista liberal John Stossel que “si los innovadores permanecen creando nuevas y mejores cosas más rápido de lo que los reguladores puedan destruirlas, nuestro futuro verá sin duda mejores días”. Desde luego, lo importante es no permitir que los reguladores las destruyan, sino más bien que los innovadores tengan más libertades para construir y para innovar.

Desde este recóndito espacio para ellos, felicito a los tres israelitas creadores de Waze. Y por supuesto a todos los Wazers de buena voluntad que andamos por ahí haciendo de nuestro tiempo algo que valga la pena contar.




Jorge David Chapas es guatemalteco y empresario forestal. Fundador y CEO de Rana. Miembro del CEES, del PERC y del Heartland Institute. Sus opiniones se publican en República.gt, Rana, Diario AltaVoz (Perú) y Notiminuto (Venezuela).