Llueve sobre mojado a los alarmistas del clima

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Por Jorge David Chapas | Publicado originalmente en República.gt en Mayo 25, 2016


Dos escándalos sacuden una vez más el fraude político del cambio climático antropogénico (o provocado por el hombre). Uno de orden mundial y mayúsculo; otro a nivel nacional y ninguno de ellos, a propósito, visible en los medios de comunicación tradicionales.

El primero ha sido considerado uno “peor al escándalo del clima o Climategate”, aquel ocurrido en 2008 cuando más de mil de correos electrónicos fueron filtrados a luz pública evidenciando cómo “científicos” de la Unidad de Investigación del Clima y de la Universidad de East Anglia (Inglaterra) manipularon datos y dieron vida así al famoso Palo de Hockey, o gráfico que supuestamente demostraba un abrupto calentamiento global provocado por la actividad humana. Pues bien este nuevo escándalo parece que lo supera:

La historia comienza con la brillante iniciativa de “20 científicos” de las más prestigiosas universidades norteamericanas (George Mason, Washington, Maryland, Florida y Columbia University, entre otras) en la que solicitaron al Presidente Barak Obama en septiembre de 2015 una investigación federal en contra de “la industria de los combustibles fósiles y sus partidarios”, es decir, los escépticos del calentamiento global, apelando a la Ley del Crimen Organizado de los Estados Unidos, o Racketeer Influenced and Corrupt Organizations Act (RICO, por sus siglas en inglés).

Tras aquella solicitud y en campaña nacional, financiada con fondos públicos, estos 20 “científicos” alegaban que los intereses de dicha industria tergiversan las amenazas del cambio climático, engañan al pueblo norteamericano y evitan que los Estados Unidos actúen en respuesta.

El 13 de mayo recién Christopher Horner, amigo escéptico por cierto y abogado del Competitive Enterprise Institute (CEI) ganó la batalla legal a George Mason University y logró que por orden de juez el CEI pueda tener acceso a los registros del profesor Edward Maibach, uno de los 20 más importantes del grupo. Ello dará la oportunidad a CEI de desenmascarar la malversación de fondos públicos. En palabras de Chris Horner: “"Esta victoria pone en evidencia a aquellos académicos que se han insertado cada vez más en la política, que no pueden utilizar fondos de los contribuyentes para respaldar sus posiciones ni perseguir a aquellos que no están de acuerdo con ellos y esperar que todo eso sea ocultado". Los invito a seguir el caso.

En el plano nacional y no muy lejos de aquel papelón, te comento que el Programa del Clima, Naturaleza y Comunidades en Guatemala ha sufrido un revés. Dicho programa es implementado por Rainforest Alliance y financiado desde 2013 con fondos públicos de los Estados Unidos mediante la Agencia de Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés).

Una auditoría reciente que involucra a otras 5 organizaciones muy reconocidas (Fundación Defensores de la Naturaleza, The Nature Conservancy, la Universidad del Valle de Guatemala, Worl Wild Fund y la Asociación de Exportadores de Guatemala) evidencia una serie de inconsistencias, incluyendo errores en el alcance de 22 de los 43 indicadores de logro y la ausencia de un plan, así como incluir en sus reportes de gastos compartidos fondos proporcionados por la Oficina de Asistencia para Desastres en el Extranjero de los EE.UU. de la USAID para la lucha contra incendios. ¡Tamaños errores!

Los dos casos confirman una vez más que el gran fraude del calentamiento global y su agenda política vulnera a los roji-verdes, haciéndolos caer en posiciones intolerantes al disenso y en errores crasos en el manejo de fondos públicos. Esto apenas empieza…los Acuerdos de París traen consigo abundante corrupción y expoliación legal. ¡Detenerla es tú responsabilidad!




Jorge David Chapas es guatemalteco y empresario forestal. Fundador y CEO de Rana. Miembro del CEES, del PERC y del Heartland Institute. Sus opiniones se publican en República.gt, Rana, Diario AltaVoz (Perú) y Notiminuto (Venezuela).