BrazuRa

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Por Jorge David Chapas | Junio 9, 2014


Desde ya es imposible abstraerse del mundial de futbol y de todo cuanto ello implica. Este acontecimiento es un fenómeno global y observarlo puede ser algo agradable toda vez prevalezca la sensatez.

En mi reciente participación en el programa de televisión Entorno, transmitido a todo occidente y sur occidente de Guatemala por el canal Región+ de CableDx, comentaba sobre el problema de la “brasuRa” (a propósito del nombre de la pelota oficial del mundial, la brazuka) en nuestro medio, y considerando que se estima en 3,6 millones de personas las que visitarán el país carioca, el análisis del problema parace oportuno para ambos casos.

Tal cantidad de visitantes generará una suma extraordinaria de basura que bien podría ser empleada como insumo para la generación de energía. Lamentablemente, en Brasil como en cualquier municipio de occidente y suroccidente de Guatemala, no existen los incentivos adecuados para estimular este tipo de emprendimientos. Generalmente nuestros sistemas de recolección, transporte y tratamiento de basura son municipales y ello los hace ineficientes. Si bien es cierto se han tercerizado algunos de estos servicios, estos continuan bajo estándares que no abonan a la eficiencia, la innovación y la calidad.

Yo hacía mención en el programa que si el sistema de recolección, transporte y tratamiento fuera liberado y puesto en manos de buenos empresarios mediante reglas claras y sencillas, seguramente el incentivo no fuese tirar la basura en la calle o medio de transporte, sino más bien depositarla en lugares apropiados para ello, pues el emprendedor miraría en nuestros desechos, materia prima para el proceso de producción de energía u otros bienes materiales producto del reciclaje. Probablemente habría un esquema de compensación económica que movería a preferir depositar la basura en su lugar e incluso separarla. De ahí concluyo que el problema de la “brazuRa” no es un problema de educación, es un problema de incentivos y de reconocer que sólo mediante esquemas de libre mercado, en compentencia, sin privilegios y con el sano afán de lucrar éticamente, es posible enfrentar estos problemas.

Tanto el problema de la “brazuRa” en Brasil o en Guatemala como el vivir 32 días de futbol exige sensatez. Recomiendo a la ciudadanía estar siempre atentos a las decisiones políticas pues los malos-funcionarios públicos seguramente esperan con ansia este mes para materializar las más perversas decisiones, que seguramente tienen dañinas consecuencias para la mayoría de los ciudadanos.

“We are one” corea el ritmo oficial de la fiesta…y enhorabuena por el mensaje de unidad pero no olvidar que no existen los colectivos, existen los individuos. Que el rol del gobierno no es divertir a las masas, sino brindar seguridad y justicia a los individuos. Que estas fiestas no deben ser momentos para la expoliación sino oportunidades de crecimiento económico y sana diversión.


Si es en estos términos, como bien diría Luis Omar Tapia, “que comiencen 90 minutos…del deporte más hermoso del mundo!”.



Jorge David Chapas es co-fundador y CEO de Rana, agrónomo especialista en bosques y economía ambiental, investigador asociado al CEES y alumno del PERC.