Aguas con la "Ley de Aguas"

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Por Ramón Parellada | Originalmente publicado el 3 de agosto de 2005 en el diario Siglo 21.


Una Ley de Aguas está por pasar al Congreso. La intención de los proponentes es que cada vez se aproveche mejor el agua y que esta sea relativamente menos escasa y más limpia. Sin embargo, las consecuencias serán opuestas pues los incentivos que genera la nueva ley son contrarios a su preservación y manejo adecuado.

Siempre me he admirado que en Guatemala, en cualquier parte del país, podemos encontrar cerveza, bebidas gaseosas, jugos e incluso agua embotellada o en bolsas plásticas. Es increíble, una verdadera maravilla, no hay rincón del país que no los tenga. Cualquiera puede tener acceso a estos líquidos pagando un precio de mercado de acuerdo al lugar donde se consiga. Sin embargo, cuando hablamos de agua entubada en las casas vemos continuamente que hay problemas, que quienes tienen este servicio no reciben el agua todo el día sino en forma parcial y que hay zonas de la capital y del interior en que la gente paga entre 5 y 10 veces más por un poco de agua de lo que se paga en las mejores áreas residenciales.

La diferencia entre la cerveza, aguas gaseosas, jugos y agua potable embotellada o en bolsas plásticas en contraposición con el agua entubada en las casas radica en que en el primer caso hay competencia y hay libertad de entrada para que cualquiera pueda producir y distribuir estas bebidas, al precio que quiera y donde quiera. En el caso del agua entubada hay restricciones y permisos municipales y restricciones gubernamentales que limitan la producción y distribución de la misma. Las inversiones privadas en este campo se han desvanecido porque nadie quiere invertir en producir un bien o un servicio si no tiene la seguridad que lo dejen distribuirlo y venderlo al consumidor al precio que quiera y donde quiera. Por ello es que no hay competencia en el campo de las aguas entubadas y gracias a Dios ha surgido un mercado informal que ha ayudado a paliar esta escasez.

La ley de Aguas que se pretende aprobar centraliza, crea un nuevo viceministerio de Recursos Hídricos del Ministerio del ambiente y refuerza el concepto que el agua es de dominio público. Lo contrario es la solución al problema de la escasez y calidad del agua, hay que descentralizar y dejar el agua en manos privadas. ¡Nadie cuida mejor las cosas que sus propios dueños!



Ramón Parellada es empresario y catedrático universitario. Director del CEES y cofundador de Rana.